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—¡Por fin viernes, por fin se acabaron los exámenes y por fin es hora de
comer! –saludé entusiasmada a Sam sentándome en la mesa con ella.
—No puedo creérmelo. –dijo.– ¡Se acabaron! –celebró para después reírse
como una loca. Solté un suspiro enorme. Estábamos a tres semanas de fin de
curso y para la semana se celebraba la subasta de citas. ¡Nada podía ser
mejor!– ¡Hay que celebrarlo en serio! ¿Tienes esta noche libre? –tan pronto
pronunció las palabras “esta noche” me mordí el labio y mis pómulos se
encendieron. Negué con la cabeza sin saber cómo decírselo, de manera que no se
enterase medio internado.
—Tengo una cita con Harry. –se atragantó con el mismísimo aire, para
luego mirarme mientras su ceño se alzaba por los aires.
—¿Qué? ¿¡Por fin!? –preguntó incrédula y solté una risilla nerviosa. Y
no lo estaba precisamente porque Sam lo supiera, sino porque sonaba raro. “Cita
con Harry”. No es la primera vez que estábamos solos, pero…por un momento me
sentí insegura, hasta que recordé la forma en la que me lo había pedido.
▬FLASHBACK▬
—Adivina quién va a venir esta noche conmigo a ver las estrellas al
claro. –me dijo cuándo me detuvo en medio del corredor.
—No lo sé. –alcé el ceño preparada para pegarle tan pronto dijese el
nombre de alguna chica.
—¡Tú! –me atraganté y me costó respirar.
—¿Qué?
—Hasta esta noche a las diez, Selley. –sentenció antes de alejarse por
el pasillo.
▬FIN FLASHBACK▬
—Vaya… Bueno, supongo que tendré que darte esto, ya que por fin llegó la
ocasión. –miré expectante a la morena mientras ella rebuscaba en su mochila. Me
lanzó un cuadrado envase de plástico color marrón. Al descubrir lo que era, la
miré alzando el ceño.
—Para mi primera cita con Harry me das un condón. –ironicé– De chocolate.
–solté una carcajada mientras lo guardaba en el bolsillo.
—Es lo único que vas a necesitar, monada. –se encogió de hombros, guiñándome un ojo.
[ … ]
—¿Qué
tal estoy? –pregunté a Sam, al acabar de peinarme. Esta me miró.
—Preciosa.
–no fue su voz la que respondió, giré sobre mis talones para encontrarme a la
cara de Harry asomada por la puerta.
—¿No
te han enseñado a llamar antes de entrar? ¿Qué pasaría si estuviera en bragas,
eh? –bromeé.
—Eso
Harry, que da mala suerte ver a la novia antes de la boda. –el vacile de Sam ya
me tardaba en llegar.
—No
vamos a casarnos. Solo a ver las estrellas. –caminé a la puerta a paso rápido, intentando evitar la respuesta
de la morena, pero no fui capaz.
—No
dirás lo mismo cuando yo te lleve al altar, guapa. –suspiré cuando por fin salimos de allí,
caminando hacia el claro. Harry llevaba sobre los hombros un mantel enorme, o
una toalla, sobre la que seguramente nos tumbaríamos.
—Necesita
sexo.
—A mí
no me mires. –se encogió de brazos.– No suelo ceder a ser un juguete sexual,
pero si es por tu amiga… –le di un golpe en el hombro y él pasó su brazo sobre
los míos, pegándome a él todo lo que le fue posible.
Estiró
la enorme toalla sobre el claro. Las estrellas brillaban junto con la luz de la
luna, las únicas que nos iluminaban. Nos tiramos sobre el mantel y pronto sentí
vibrar uno de mis bolsillos. Acababa de recibir un mensaje de Sam.
«Ir a
observar las estrellas es la excusa más barata que se te podía haber ocurrido.
No desperdicies mi regalo, así que procura que se te escuche hasta aquí. Te
amo. Por cierto, no se lo enseñes a Harry, que igual se pone celoso.»
Reí a
carcajadas y rodé hasta quedarme a horcajadas sobre Harry.
—Léelo.
–soltó una sonora carcajada cuando acabó.
—¿Qué
te regaló?
—Una
idiotez de las suyas, ya sabes. –besé su cuello, su mandíbula, un suave beso
sobre sus labios, para volver al cuello. Sus manos recorrieron mi espalda hasta
llegar a mi trasero, el pequeño paquete de plástico sonó cuando Harry rozó el
bolsillo trasero de mi pantalón. Introdujo su mano en él, y se hizo con el
envoltorio marrón. Me miró irónico con él entre dos dedos.
—A ver
si adivino, ¿el regalo de Sam? –asentí, y lo arrebaté de sus manos.– Mmm… –se
lamió los labios, maldito sensual.– ¿Chocolate, eh? Y yo pensé que eras
inocente. –sus manos, aun en mi trasero, tiraron de mí hacia arriba, moviéndome
sobre él. Habla el que está intentando calentarme. – ¿Vas a usarlo?
—Obviamente.
–lo devolví a su lugar inicial.
—Dime
un día, un lugar y una hora y allí estaré, mi amor. –vaciló y yo reí. ¿Quieres
jugar a ver quién es más sexy, Harry? Porque en ese juego pueden divertirse
dos.
—¿Quién
ha dicho que vaya a ser contigo? –ronroneé y me dejé caer de sus brazos.
—Yo,
yo lo he dicho. –con una carcajada me quedé mirando el cielo.
Mamá.
¿Estaría
observándome ahora? ¿Seguirá cuidando de mí? La echo de menos y sé de sobra que
nadie va a poder llenar el vacío que dejó ella al irse.
—¿Por
qué? –pregunté, al idealizar dónde me encontraba y en compañía de quién.
—Por
qué, ¿qué? –repitió.
—Se me
hace extraño que me pidas salir.
—¿Se
te sigue haciendo raro que quiera estar contigo? –alzó el ceño.
—Supongo
que nosotros, aquí, sí es raro. –volví a mirar las estrellas, hasta que me di
de cuenta de que Harry no quitaba la vista de mí.
—¿Qué
pasa? –cuando clavé la vista en sus ojos, estos estaban del color verde más
vivo visto nunca– ¿No miras las estrellas?
—Prefiero
verte a ti. Estás más cerca. –se incorporó.– Resaltas entre todas las demás.
–se acercó, hasta casi estar completamente sobre mí.– Eres la única estrella
que veo al mirar al cielo, eres la que me guía, por la que esperaría todo el
día solo para verla por la noche. –rozó mis labios con los suyos. Mi pecho latía
a mil por hora bajo su cuerpo y estaba a punto de embestir en la primera curva.
Sus manos avanzaron bajo mi camiseta, quemando la piel allí por donde tocaban.
—¿Escuchas
eso? –pregunté, ganándome una mirada más intensa.– Es mi maldito corazón,
Harry. Va a salírseme del pecho por tu culpa. No sé si debería odiar que seas
tú el único que puede hacer eso, pero no lo hago. Me gusta. Me gusta, maldita
sea. –llevé sus manos más arriba, bajo la camiseta, la que ahora sobraba. Antes
de que él pudiese besarme, hablé de nuevo.– Harry, espera.
—Dime.
–dijo demasiado cerca de mis labios.
—Mi
madre, nos está mirando. –por su faceta vi que acababa de recordar la historia
que yo le había contado. Y por el ápice de lujuria que se reflejó en sus ojos,
me di cuenta de que se lo había contado justo antes de nuestra primera vez
juntos.
—Oh.
–Harry clavó la vista en el cielo– Señora Selley, voy a besar a su hija, porque
me vuelve condenadamente loco. La deseo, la deseo infinitamente, pero no
haremos nada que usted no haya hecho antes, ¿de acuerdo? –luego volvió a clavar
la mirada en mí. Una cargada de deseo, y reflejada en sus inmensas pupilas supe
que la mía estaba igual.– ¿Crees que así será suficiente? –se mordió el labio,
prueba de que no iba a poder aguantar mucho más. Asentí soltando un suave
gemido antes de tirar de su cuello hacia mí y unir nuestros labios.
·En el próximo capítulo·
—Dicen que
eres la novia de Harry.
—Dicen bien.
HSJDNIKSDHNDIKDJDSKDSDHSIKSSJ me encanta es perfecta, siempre me dejas sin palabras.
ResponderEliminarGAVHWCNKDJNXRJVKYSVBZWUK DIOS MIO!! ES TAN....SCNHKKVYECNKIDCNFS!!!! ME ENCANTOOOO YA QUIERO LEER EL 41 PORFAVOR QUE ESTOY DESEANDO LA FRASE "DICEN QUE ERES LA NOVIA DE HARRY" "DICEN BIEN" UNA SOLA PALABRA OMG!!! NO YA ENSERIO NO NOS TORTURES Y SUBE EL CAP HOY O MAÑANA *-* ME ENCANTA ME ENCANTARA Y ME ENCANTO. Y NO HABLO DEL CAP SI NO DE LA NOVELA EN GENERAL. PLISS CONTINUALA *-* MALDITO HARRY EDWARD STYLES COX PORQUE MIERDA ERES TAN PUÑETERAMENTE SENSUAL!!?? I NEED TO USE THIS CHOCOLATE CONDOM AHHHH!!!*grita y corre en circulos* BUENO YA ME DESPIDO Y RECUERDA SUBELOOOOO.
ResponderEliminarPD: EL TRAILER DEL NEXT CAP ES ENISIMO Y A LA PERSONA QUE RAYIS SE LO DICE LE METE TAAAAL CUELLAZO HAJAJAJAHA xx
¡Buenas tardes!
ResponderEliminarSé que estoy siendo una mala lectora, y llevo algo así como un siglo sin dejarte un comentario, pero aquí esta la Taylor para agradecerte que sigas escribiendo.
¡Ni si quiera sé por que capítulo comenzar a darte el sermón! Pero intentaré resumir y no hacerte perder mucho tiempo, porque yo me abalanzo a hablar (escribir en este caso) y no hay quien me pare, y más ahora que por fin he cogido un ordenador :') [Me emociono, perdón]
•EL MARATÓN: ¡MADREMÍA DEL AMOR HERMOSO! Ese maratón tan perfecto que me encantó de una forma tan asklndsdjfbjsd La hija del director, acabó cayendome bien, al menos no fue una hipócrita y le dijo la verdad a Selley.
Ese polvo en el piano... ¡DIOS COMO ME GUSTA QUE LAS PELEAS SE RESUELVAN CON SEXO! Yo no sé porque tanta gente se opone a escribir sexo en los fics, ¡pero si es lo mejor! aksndjbfhdb (acabo de quedar como una salida total, lo sé, pero no pienses muy mal de mi).
Y ¡por fin! Lo han reconocido, han dejado el orgullo al lado de una vez y se han dicho "te quiero" el uno al otro, ¡que son novios y han tenido una cita bajo las estrellas! (para estrellas las que le va a hacer ver Harry a Selley ^^). Y que mono nuestro ricitos hablando con su "madre" para hacerle feliz, me lo comía allí mismo todo enterito.
Buff, ¿te parece bonito lo que me haces con tu novela? ¿En qué me conviertes? ¡Eres cruel! ¡Ahora quiero más! Los has dejado ahí en plena acción Ofuu *_* Y quiero más, porque una nunca se cansará de leer los escritos de una escritora (valga la redundancia,odio repetir palabras parecidas tan cerca) tan maravillosa como tú, que con cada palabra me haces sonreír, saltar, revolcarme por el suelo, gritar... (igual tanto no eje) Pero te amo, a ti y a tu forma de escribir, ¿cómo haces para ser tan perfecta? ¡Quiero la receta!
Y ahora tras este mediocre comentario, me despido, porque mi tiempo en estos momentos es escaso u.u
Un Siguiente así de grande: >>>>>>>>>><<<<<<<<<<<
~Att: Taylor Nevermind♥
Oh, Taaaay*-*
Eliminar¿Eres tú? ¿O veo un fantasma desaparecido del mapa?
¡Cómo echaba de menos tus comentarios!
Gracias por sacar tiempo para comentarme y leer, ¡no sé cómo agradecértelo en serio!
Espero que vuelvas pronto para que sigas deleitándonos con tus novelas, esas que también echo un montón de menos e.e
Ya escribiría mil millones de gracias pero serían insuficientes.
Jo, tus comentarios me dan mariposas en el estómago, srsly ♥