● _____:
—¡Señor
Gaffigan! –me dejé caer a su lado en el suelo.– ¿Está bien? –sí, en ese momento
solo podía balbucear la típica pregunta idiota.
—Voy a por
el director. –la voz ronca de Harry sonó a mis espaldas. El profesor hizo un
intento por levantarse, pero se lo prohibí.
—No debería
hacer eso, si tiene alguna fractura podría empeorar…–el director y otro par de
profesores no tardó en aparecer y me separé del profesor mientras la encargada
de enfermería se ocupaba de él.
—Selley.
–el director nos reunió a mí y a Harry a parte.– Llamaré a una ambulancia. No
me queda más remedio que buscar un profesor sustituto para mañana a primera
hora. Gracias por la ayuda, ya podéis volver a disfrutar del día libre. –no nos
dejó responderle antes de que volviese a junto los demás profesores. Harry
tampoco dudó en darse la vuelta e irse caminando por el pasillo.
—Amo la
manera que tengo de meter la pata. –dije dejando que la puerta de mi habitación
se cerrase de un portazo.
—¿Qué has
hecho? –miré vacilante a Sam, sentada a lo indio sobre su cama mientras se
secaba el pelo con una toalla.
—Una idiotez.
¿Qué iba a hacer si no? –me dejé caer en mi cama– Eh, Sam…–dirigí mi mirada al
techo para evitar ver la reacción que ponía con mi pregunta.– ¿Qué pasó contigo
y con Styles después del sexo?
—Pues nada,
no niego que fuese una sorpresa para mí, pero seguimos igual que antes.
—Ya, pero…
—Cuando me
desperté, –me cortó– él ya se estaba vistiendo. Desayunamos y luego Mía hizo su
acto de presencia. Entonces aún no estabas tú, así que Harry aún no había
cambiado y se fue con ella. Yo ya sabía cómo era así que no me molestó. Tampoco
es que yo sea tan mala pieza y cuando Harry iba a irse, otro ocupó su lugar. Aaron
Brust, no sé si lo conoces, –sí que lo recordaba, había actuado en la obra– llegó a hacerme
compañía. Recuerdo que Harry y él chocaron los cinco antes de que este se fuera
a la habitación con Mía. –se detuvo un momento– Luego yo me llevé a la cama a
Aaron.
—Joder,
¿aquí la gente viene a tener relaciones sexuales o a sacar el graduado? –rodé
los ojos ante tal historia.– ¿Y Harry no se cabreó contigo? ¿No hizo nada?
—No, ya
sabes cómo es el…¿Pero por qué preguntas tanto? ¿Qué has hecho ya, _____? –lo
último lo dijo con un tono más serio, y al utilizar mi nombre en vez de mi
apellido, me convenció para contárselo.
—Sam, yo…
—¡Suéltalo!
—Me he
acostado con Harry. –la miré para ver su
reacción. Una sonrisa pícara asomaba por sus labios.
—¡Lo sabía!
¡Sabía que acabaría pasando! Ya era hora mujer, tenías al pobre…¿Pero cómo que
has metido la pata? Seguro que has disfrutado…–me miró alzando las cejas.
—No es eso.
¿Erik Evans te suena de algo? –pregunté irónicamente antes de contarle con todo
detalle la discusión de la cafetería.
—No sé qué
decir… –ahora sí que estaba sorprendida– Nunca, y eso que conozco a Harry desde
hace dos años, nunca lo había visto ponerse celoso. Y ahora sí que no lo digo en broma solo para
molestaros, pero me estoy planteando el hecho de que sea posible que se haya
enamorado de ti. –solté el aire de mis pulmones de golpe.
—Si no lo
hubiera hecho las cosas seguirían como siempre. Aunque mentiría si te digo que
me arrepiento. Creo que debería hablar
con él.
—Ten
cuidado con lo que haces, vas a romper su corazón, ____. ¡Vas a romper su
corazón! La única chica en quién confía lo suficiente para enamorarse, ¡y vas a
clavarlo a la pared!
●Harry:
—Las cosas de tu novia están ahí. –dejé
que la puerta se cerrase de un portazo ignorando las palabras de Zayn.
—¿Ya estás de mala ostia? –ahora Liam.
Debería haber sabido que esto pasaría.
—En serio, si tienes problemas con la nueva,
ya no tan nueva, puedes decírnoslos. –el moreno se sentó a mi lado
en mi cama, con ganas de vacilar.
—No me pasa una mierda, deja de joderme. –volví
a utilizar ese tono borde tan mío.
—No pasa nada chicos. –habló con los
demás, para luego volver a mirarme– Ya la has jodido con ella.
—Yo no he jodido nada. Si no tienes nada
bueno que decir, es mejor callar. –esa frase era suya. De Selley. ¿Por
qué mierda me acuerdo ahora de ella?
—Ya, te la llevas a la cama y ahora te
comportas así. Harry, somos como tus hermanos, lo compartimos todo. Sabes que
puedes contárnoslo. –sí que tenía razón en eso– Y si por primera vez te
has enamorado, tampoco vamos a reírnos. Es normal que incluso tú te
enamores, ¿o no eres humano? –en esto también. ¡No! En esto no, yo no
estaba enamor… incluso pronunciarlo era ridículo.
—Está bien Zayn, puede que haya metido
la pata, pero olvídate de que yo sienta mariposas y cosas de esas.
— Lo sabía. Desembucha. –me encontraba
bajo la mirada atenta de todos, aun así conté solo la parte de la pelea que
había pasado en la cafetería.
—¿A ese tío no le quedó claro la última vez? –dijo
el moreno, recordando a Rose.
—No lo sé, Zayn, no lo sé.
Pero no dejaré que vuelva a pasar. En todo caso, no me hizo gracia
que ella lo defendiese.
—Si no nos cuentas toda la historia, no
podemos ayudarte. –Niall intervino, con la boca llena de chocolate y Zayn,
que parecía haber estado reflexionando, volvió a hablar.
— No sé qué os habrá pasado, pero sí que vas
a joderlo con ella y luego vas a arrepentirte. Sois un puto orgullo andante por
separado, pero ambos sabéis que os necesitáis.
·En el próximo capítulo·
—Hay
rumores de que se ha visto a Harry salir de la habitación de Mía a altas horas
de esta noche. –oí a la más alta de las dos.
—¿Crees que volvieron?
–esta vez fue la otra la que habló. "Que yo sepa nunca tuvieron
nada", gruñí mentalmente antes de llegar a clase. La puerta ya estaba
cerrada, recordé que hoy había profesor nuevo, debido al incidente de
ayer. Mi cabeza hervía de rabia, y seguramente fuese por lo que habían
dicho las rubias. No iba a negar que me jodía que después de haberse acostado
conmigo se fuese con Mía por muy enfadado que estuviese.
Hoy, seis de junio de 2015 y después de haber leído la novela unas diez veces, aun sigo emocionándome como la primera vez con cada palabra.
ResponderEliminarSiento ser tan pesada, pero solo puedo darte las gracias porque tu novela me sigue dando la vida cada vez que la leo.
Paula Martos en tuenti, @likenewyorkcity en twitter, y aunque ya no tenga ninguna de las dos cuentas, todavía me quedan los comentarios del blog para seguir "acosándote" un poco cada vez que lea la novela.
Ya sabes, soy una fiel lectora.